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Saint-Clément-des-Baleines

Le Phare de Saint-Clément-des-Baleines

Saint-Clément-des-Baleines

La tranquilidad y la belleza protegida del fin del mundo

Saint-Clément-des-Baleines es un pueblo formado por seis aldeas en el extremo occidental de la Ile de Ré. Dominado por el Phare des Baleines, el pueblo se extiende entre la costa salvaje y la gran playa de arena fina de La Conche, al lado del bosque.

En Saint-Clément, que ha sabido conservar su carácter agrícola y rural, se encuentra la playa de arena más grande de la isla, la playa de La Conche y el lugar más frecuentado, el phare des Baleines, con sus 160 000 visitantes anuales.

Este pueblo de 700 habitantes se designó como municipio en 1874. Durante mucho tiempo, la economía de Saint-Clément-des-Baleines fue la sal y la viña.

Las salinas, cerca de la Reserva Natural, son el punto de unión entre el bosque y el pueblo.

Las Playas

En la costa oeste de Saint-Clément-des-Baleines y hasta el faro, se encuentra la playa de La Côte Sauvage. Un playa rocosa, y cuando la marea está alta, el baño es muy complicado. A la altura del faro se encuentran varios bancos de arena y en la punta, las esclusas de peces. Esta playa es magnífica para practicar la pesca a pie con la marea baja.

La playa de La Conche des Baleines empieza a la altura del Phare des Baleines (pero aquí la zona es rocosa, más bien utilizada para la pesca a pie) y termina a la altura de la Pointe de Lizay, en el municipio de Les Portes-en-Ré (la playa tiene el nombre de de Petit Bec). Esta playa está vigilada durante los meses de julio y agosto. Junto a la playa se pueden encontrar unas bonitas dunas con varios blockhaus.

El patrimonio

El Phare des Baleines

El punto norte de la Ile de Ré lleva la huella de la historia de las numerosas encalladuras de las que ha sido testigo. Por las ballenas encalladas en sus costas le han dado el nombre de: Pointe des Baleines. Con motivo de los dos navíos que se encallaron en sus rocas a mediados del siglo XVII nació la resolución de construir un faro para señalar el peligro que representaba para los marineros el hecho de acercarse demasiado. A este faro se le dio el nombre de su historia: el Phare des Baleines.

El gran Phare des Baleines se construyó en 1825 para que todos los marineros que llegaban a las costas de la isla viesen la luz y supiesen dónde estaban.

A partir de 1849, comenzó simultáneamente la construcción del gran faro actual y la de un faro de tercer nivel en el mar, el Phare du Haut Banc du Nord, conocido también como el Phare des Baleineaux, en la prolongación del Phare des Baleines.

El Phare des Baleines, encendido en 1854, funcionó con petróleo hasta 1882. Después, sobre el año 1904, contó con una central de producción de energía eléctrica de vapor. Por último, se conectó a la red eléctrica después de la Segunda Guerra Mundial. Se trata de uno de los faros más altos de Francia, con una altura de 57 metros, con 257 escalones para descubrir unas vistas de 360 grados de las playas de La Conche y de La Côte Sauvage, el bosque y toda la isla.

Con un alcance luminoso de 50 kilómetros, se identifica por sus cuatro resplandores blancos cada quince segundos.

En el museo del Phare des Baleines, la exposición le permite descubrir la fabulosa historia de la creación de los faros a través de secuencias multimedias.

Está abierto y se puede visitar todos los días del año.

Los habitantes de Saint-Clément-des-Baleines se conoce en francés como villageois y villageoises.